Apurimac - División Política

Durante la mayor parte del período virreinal, la actual capital del departamento, Abancay, fue sede de un importante corregimiento de indios. En el siglo XVIII, las reformas borbónicas decretadas por la Corona española reorganizaron el territorio virreinal, pasando del régimen de corregimientos al de intendencias: el que luego sería territorio del departamento de Abancay fue dividido entre las intendencias de Huamanga y Cuzco. Tras la independencia, estas intendencias fueron transformadas en departamentos casi sin alteración; sólo se cambió el nombre de Huamanga por el de Ayacucho. A este último pertenecía la provincia de Andahuaylas, que se unió a provincias segregadas del departamento de Cuzco para crear el de Apurímac, por ley del 28 de abril de 1873, durante el gobierno del presidente Manuel Pardo. El departamento recibe su nombre del gran río que atraviesa su territorio de parte a parte. Su capital se encuentra en la ciudad de Abancay y está conformado por siete provincias: Abancay, Andahuaylas, Antabamba, Aymaraes, Chincheros, Cotabambas y Grau, que suman un total de 80 distritos.

Abancay
La región, originalmente habitada por los chancas, formaba parte del departamento de Cuzco, junto con Anta; ambas pasaron a integrar el departamento de Apurímac por ley del 28 de abril de 1873. Abancay se creó como provincia con la Constitución Política de 1828. El inca Garcilaso de la Vega explica que originalmente Abancay fue llamada Amancay, nombre de un lirio peruano. En aymara, amancaya significa “color amarillo”.

Con 3 477,13 km² de extensión y con una población de 118 853 habitantes (estimado al año 2000 según el Instituto Nacional de Estadística e Informática, INEI), Abancay se divide en 9 distritos: Abancay, Circa, Curahuasi, Chacoche, Huanipaca, Lambrama, Pichirhua, San Pedro de Cachora y Tamburco.

Su capital, Abancay (2 378 metros de altitud), es conocida como “La ciudad del eterno clima primaveral”, por tener una agradable temperatura promedio de 18°C. Se encuentra ubicada cerca de los ríos Pachachaca y Apurímac, al pie del nevado Ampay, y es atravesada por la Cordillera Occidental, que imprime a su fisonomía una característica semejante al “papel arrugado”, tal como fue descrita por el sabio Raimondi en alguna oportunidad.

La provincia es productora de papa, trigo, maíz y cebada, y posee, además, una industria de aguardientes y pequeña minería.
Su territorio es un importante reducto de recursos hidroenergéticos, pues cuenta con siete centrales hidroeléctricas.

Entre sus atractivos están el Santuario Nacional de Ampay, el puente colonial sobre el Pachachaca, la laguna de Rontocococha y los baños termales de Cconoc. En cuanto a los restos arqueológicos, cabe resaltar el parque de Sayhuite y los monolitos tallados en Rumihuasi.

Andahuaylas
Andahuaylas, una de las provincias con mayor extensión territorial del departamento, toma su nombre de la palabra quechua antahaylla, que significa “pradera de los celajes”.  Fue creada el 21 de junio de 1825. Integró originalmente el departamento de Ayacucho y al crearse el de Apurímac pasó a dicha jurisdicción. Dividida en seis corregimientos en la época de la Colonia, la provincia se encargaba de proveer la mano de obra indígena destinada a trabajar en las minas de azogue de Huancavelica.

Con 3 987 km² de extensión y con una población de 114 961 habitantes (estimado al año 2000, INEI), se divide en 19 distritos: Andahuaylas, Andarapa, Chiara, Huancarama, Huancaray, Huayana, Kaquiabamba, Kishuara, Pacobamba, Pacucha, Pampachiri, Pomacocha, San Antonio de Cachi, San Jerónimo, San Miguel de Chacrapampa, Santa María de Chicmo, Talavera, Turpo y Tumay Huaraca.

La provincia está ubicada entre los ríos Apurímac, Soras y Pampas, destacando en su orografía el contrafuerte de Quilcata y el abra de Cruzcassa. Eminentemente agropecuaria, produce tubérculos y cereales, contando con extensos pastos.

Su capital, la ciudad de Andahuaylas (2 926 msnm), se levanta
muy cerca del río Chumbao y cuenta con un aeropuerto a 17 km de distancia. En la Colonia, la ciudad se llamó San Pedro de Andahuaylas La Grande. Actualmente, junto con los distritos de Talavera y San Jerónimo, constituye prácticamente un solo poblado, unido por una avenida que se extiende paralelamente al río. Talavera muestra en su plaza de armas una iglesia colonial que ofrece un agudo contraste con la moderna torre monumental (de piedra gris) de un reloj de cuatro esferas, que aún sigue dando la hora a los pobladores. Muy cerca de Talavera están las fuentes termales de Hualalachi, que son aguas ferrosas con propiedades terapéuticas.

Entre los principales atractivos de la provincia se encuentran las lagunas de Pacucha y Suitococha, el templo colonial de San Pedro, las ruinas de Sondor y los petroglifos en Ccompicancha. También es famosa su feria dominical, considerada la tercera más importante del Perú (después de las de Sicuani y Huancayo).

Antabamba
Antabamba originalmente perteneció al departamento de Cuzco, hasta que pasó a ser una provincia de Apurímac el 20 de agosto de 1872. Su nombre en quechua significa “pampa cuprífera”, aunque posee también una pequeña minería aurífera. Debido al relieve montañoso de la Cordillera del Huanzo, que cruza su territorio, es una de las provincias más altas y apartadas del departamento. Con 3 219,01 km² de extensión y con una población de 11 651 habitantes (estimado al año 2000, INEI), Antabamba se divide en siete distritos: Antabamba, El Oro, Huarquirca, Juan Espinoza Medrano, Oropesa, Pachaconas y Sabaino. Su capital es la ciudad de Antabamba (3 636 msnm).

Entre sus atractivos de la época colonial, se conservan los templos de San Salvador, Huaquirca y Antabamba, así como la casa que sirvió de vivienda al escritor Juan de Espinoza Medrano, “El lunarejo”.

Aymaraes
Aymaraes fue reconocida como provincia por Bolívar en junio de 1825, aunque éste la adscribió a la jurisdicción del departamento de Cuzco. En 1871, parte de su territorio pasó a formar la provincia, también cuzqueña, de Antabamba. En 1873, ambas pasaron a integrar parte del departamento de Apurímac. La provincia se asienta en el valle del río Pachachaca y se cree que su nombre derivaría del hecho de haber alojado, durante el Tahuantinsuyo, a los mitimaes de origen aymara.

Con 4 213,07 km² de extensión y con una población de 26 857 habitantes (estimado al año 2000, INEI), Aymaraes se divide en 17 distritos: Capaya, Caraybamba, Colcabamba, Cotaruse, Chalhuanca, Chapimarca, Huayllo, Justo Apu Sahuaraura, Lucre, Pocohuanca, Sañayca, San Juan de Chacña, Soraya, Tapairihua, Tintay, Toraya y Yanaca. Chalhuanca (2 888 msnm), la capital de la provincia, se ubica en la margen derecha del río homónimo. Sus principales productos son: trigo, papa, cebada, quinua, oro, plata y tungsteno.

En el distrito de Yanaca, al igual que en otros pueblos del departamento, es característica la denominada yawar fiesta o “fiesta de la sangre”, singular corrida en la que el cóndor andino es atado al lomo de un fornido toro occidental, al que generalmente
vence a punta de picotazos y arañazos. Esta corrida se realiza el 25 de julio, en el marco de la celebración al apóstol Santiago.

Entre sus atractivos se encuentran los vestigios arqueológicos en el distrito de Chalhuanca (Paplapata-Pincahuacho, Huamanuta y Pumahuacho). Durante la Colonia, la provincia de Aymaraes fue muy apreciada por los españoles por su clima templado y la diversidad de sus recursos naturales. Edificios de la época colonial son el templo de Chuquinga, la iglesia de las Mercedes de Pampamarca y Sañayos y el puente de Huancapampa. De la época republicana son la casona de Pachachaca y la del ex presidente David Samanez Ocampo.

Chincheros
Esta provincia de relieve accidentado fue creada por ley 23759 del 30 de diciembre de 1983, con territorios de la provincia de Andahuaylas. Actual asiento de un apreciable número de comunidades campesinas, Chincheros produce principalmente tubérculos y cereales. Con 1 242,33 km² de extensión y con una población de 53 005 habitantes (estimado al año 2000, INEI), la provincia se divide en ocho distritos: Chincheros, Ancohuallo, Cocharcas, Huaccana, Ocobamba, Ongoy, Ranracancha y Uranmarca. Su capital, Chincheros (2 772 msnm), se ubica en la margen derecha del río Pampas.

En el distrito de Cocharcas puede apreciarse una de las parroquias más importantes del obispado de Huamanga en la época colonial: un bello templo barroco con tallados en sillar, que data de 1623. Su riqueza folclórica puede notarse en las celebraciones a la Virgen de Cocharcas, patrona del pueblo, el 8 de diciembre.

Cotabambas
La provincia de Cotabambas fue creada por decreto del 21 de junio de 1825, como parte del departamento de Cuzco. Por ley del 28 de abril de 1873, se integró al departamento de Apurímac. Por ley 4008, del 4 de noviembre de 1919, cambió el nombre de Cotabambas por el de Grau; y por ley 13407, del 10 de marzo de 1960, retomó su denominación original teniendo como capital la ciudad de Tambobamba (3 250 msnm), situada sobre la margen izquierda del río Palcaro.

La provincia se ubica cerca de los ríos Santo Tomás, Apurímac y Oropesa, y está cruzada por dos ramales desprendidos de la Cordillera de Huansa, que originan un territorio muy quebrado. En su producción destacan los cultivos de tubérculos, cereales, caña de azúcar y forrajes. Con 2 612,73 km² de extensión y con una población de 44 069 habitantes (estimado al año 2000, INEI), Cotabambas se divide en seis distritos: Tambobamba, Chailhuahuacho, Cotabambas, Coyllurqui, Huaquira y Mara.

Entre sus atractivos de la época incaica se conservan las construcciones de Hatunmarkasaya; la cárcel colonial de Haquira o haq’a cárcel y las iglesias de Llaqwa, Patahuasi y Mara. El fervor religioso de sus habitantes se puede observar en la célebre festividad de la Virgen de la Asunción, el 15 de agosto.

Grau
Ubicada en la zona central del departamento y del río Oropesa, la provincia fue creada por decreto del 21 de junio de 1825, con el nombre de Cotabambas. Inicialmente perteneció al Cuzco, pero en 1873 se incorporó a Apurímac y por ley 4008, del 4 de noviembre de 1919, cambió su denominación a Grau, como homenaje a Rafael Grau, distinguido diputado por la provincia de Cotabambas. Con 2174,52 km² de extensión y una población de 27 508 habitantes (estimado al año 2000, INEI), Grau se divide en 14 distritos: Curasco, Curpahuasi, Chuquibambilla, Mariscal Gamarra, Huayllati, Mamara, Micaela Bastidas, Pataypampa, Progreso, San Antonio, Santa Rosa, Turpay, Vilcabamba y Virundo. Su capital es Chuquibambilla (3 320 msnm).

La provincia cuenta entre sus recursos con cultivos de cereales y tubérculos, así como oro, plata, cobre y plomo. Posee una orografía accidentada, en la que destacan las cumbres de Turinga, Másima, Virundo y el nevado de Mamanya.

Entre sus atractivos se encuentran las pinturas rupestres de las cuevas del distrito de Chuquibambilla; vestigios arqueológicos incaicos como la fortaleza de Paya-Paya; y edificios coloniales como los templos de Ayrihuanca, Vilcabamba, Mamara, Chacawayoc y San Nicolás. La fiesta patronal de la provincia se celebra el 14 de septiembre, en homenaje al Señor de la
Exaltación. Dicha fiesta se inicia con un gran banquete para todo el pueblo, organizado por el carguyoc o encargado, y finaliza con un cacharpari o baile de despedida.